Insignias, pañoletas y un viaje a donde no era


Después de un bonico puente, el sábado pasado fuimos a la décima ExpoScout organizada por el Círculo de Coleccionistas, en Pinto. Al llegar montamos nuestro puestecito y conocimos a los demás que habían ido para enseñar sus colecciones. Había gente de Gibraltar (que trajo unas chuches muy ricas), de Soria, Castellón... todos muy majos. Las cosas que tenían eran muy bonitas y con mucho detalle, como por ejemplo algunos tochos o insignias.

Algunos incluso tenían algunas de nuestras insignias. Nos compraron varios cinturones y algunas camisetas e insignias del grupo. Pedro se hizo muy amigo de la mayoría y seguramente asistirá en el futuro para volver a verles. Héctor y yo (Lara) nos fuimos a vender papeletas por Pinto mientras que Silvia, Bea y Bosco Ling se fueron por otro lado, a ver quién vendía más. Tristemente, a Héctor y a mí no nos hacían mucho caso.

Pero luego Héctor y Bea arrasaron y vendieron muchiiisimas papeletas, aunque perdieron la noción del tiempo y nos preocupamos una mica por ellos. Fuimos a comer al parque Juan Carlos I y tras un intento fallido de Rodro de llevarnos a Parla, Anabor nos dejó a tres en la Renfe para volver a Madrid mientras que ella sacrificó su siesta para llevar al resto en su coche. Ya en Madrid nos tomamos unos cafelitos, Colacaos y tés y cada uno se fue por su lado.
La próxima reunión la tendremos en el Colegio Público "Antonio Robles" de San Lorenzo de El Escorial, en la zona de El Zaburdón junto al cuartel de la Guardia Civil. Será de 16 a 18:30. Los de Madrid nos reuniremos a las 14:45 para pillar el bus de las 15 (llevad el abono de transporte). Regresamos a Madrid sobre las 20 horas.




Lara Norris 
Rover del Clan Kilimanjaro

Ver para entender

¡Buenas clanerxs! El sábado pasado fuimos a la World Press Photo, un concurso anual de fotoperiodismo cuyas imágenes ganadoras se recogen y exponen logrando conmover a espectadores y espectadoras de múltiples lugares del mundo.

En nuestro caso no fue distinto, y la verdad es que una vez vista nos resultó muy difícil expresar qué es lo que nos habían ido transmitiendo las fotografías. En ocasiones impacto, en pocas optimismo, en muchas tristeza e impotencia, y en general rabia porque haya tenido que llegar este día para que conozcamos gravísimos conflictos del mundo (como el de la minoría étnica de los rohingya en Myanmar), conflictos que están plenamente silenciados. Ni siquiera podemos llegar a imaginar que haya personas en el mundo que estén pasando por ellos, viviendo una realidad así, una realidad completamente diferente a la nuestra. Tristemente esto hizo llegar a la conclusión de que tenemos que aprender a valorar, y de que, aunque no por ser “menos graves” debemos obviar nuestros problemas, sí que debemos relativizarlos y no mirarnos tanto el ombligo y ser conscientes de lo que hay a nuestro alrededor, y sobre todo más allá de este.
Realizamos una actividad en torno a la exposición para ir con los ojos más abiertos y prestar más atención en determinados aspectos. Algunas de las preguntas eran: ¿qué expectativas tienes?; elige una imagen con la que te identifiques; ya que se muestran sucesos del año pasado ¿cómo resumirías el año 2017? y ¿cómo verías la exposición del año que viene?; entre otras.

Tuvimos un rato para reflexionar por separado y después hicimos una puesta en común, donde vimos cómo nos complementamos con los diversos modos de ver las cosas. Una duda que se nos planteó fue cómo un fotógrafo es capaz de, estando ante una situación tan complicada, sacar su cámara y ponerse a hacer una foto en lugar de socorrer, buscar ayuda o hacer el intento, aunque se quede bloqueado como suele sucedernos en muchas ocasiones. Pero algo que no habíamos tenido en cuenta es que muchas veces es posible que lo hagan porque la repercusión que pueda tener esa imagen posteriormente sea fuerza mayor, el motor que les impulse a hacer esa fotografía.
Y la verdad es que si cientos de fotógrafos no hubieran pensado de esa forma no habríamos visto esta exposición, no habríamos conocido conflictos completamente desconocidos y no nos habríamos sensibilizado de la manera en que lo hicimos.

Por ser un poco esperanzadora en contraste, nos llamaron la atención unas fotos sobre unas niñas que viven en una zona rural de Austria, en una aldea autoabastecida.


Y no tan idílica nos impactó mucho una sucesión de imágenes en las que, a chicas, por medio de diversos métodos, les están presionando los pechos para que no se les desarrollen y así estén en menor riesgo de acoso, abuso o violación.

Pero aunque a cada unx nos llamen más unas fotos que otras por la temática, y aunque puedan impactarnos en diferente medida, no podemos elegir ninguna ya que todas tienen su particularidad y su mensaje, y cada una de ellas nos desvela una historia diferente.

Nos llevamos la impresión y la frustración, la esperanza (aunque no demasiada), nos llevamos la
pregunta de ¿hasta dónde vamos a llegar? y sobre todo nos llevamos la conciencia para hacer en la medida de lo posible lo que esté de nuestra mano.

Nos vamos a la 10ª ExpoScout

Este sábado tres de noviembre viajaremos a Pinto y ahí participaremos de la 10ª ExpoScout que organiza el Círculo de Coleccionistas. Os lo contaremos a la vuelta, pero desde ya os adelantamos que tendremos una sorpresa.


Beatriz Alía
Rover del Clan Kilimanjaro  

Uceda, nuestro primer capítulo

Este finde (20-21 de octubre) hemos tenido la especial, esperada y ansiada primera acampada de clan de la ronda solar, esta vez en el albergue Cabo Luna en Uceda. Hemos disfrutado compartiendo espacio con las manadas y las tropas, y tenido la suerte de contar con la visita de Marc, desde lejanas tierras mallorquinas. Era una acampada importante también porque era la primera que pasábamos juntos los claners que ya estábamos el año pasado y los nuevos, y estábamos expectantes por empezar a construir ya la nueva dinámica de la unidad.

El sábado empezamos con una actividad genial organizada por los Scouters en la que aparte de reírnos un montón nos recordaron la importancia de vender bien un proyecto, hacerlo atractivo. Menos atractivos fueron los cereales (o cartón, todavía no nos hemos aclarado) que nos zampamos en una de las pruebas. El claro ganador de la actividad fue el twister.

Después Piñero y un servidor organizamos una actividad relacionada con el código morse. Esperamos que después de los juegos que preparamos a todos nos va a sonar Asno, Bonaparte, Coca-Cola o Docena, …_/./._./_../._/_..//?

Para el juego de noche Marc nos preparó un Slenderman, o según él, un ángeles llorosos. Con un nombre u otro, pienso que a todos nos subió un poco el pulso en algún que otro momento. En definitiva, nos gustó tanto que repetimos otra tanda.

El domingo por la mañana, en un orden de cosas distinto, Andrea nos deleitó con una dinámica de emociones en la que compartimos pensamientos y nos ayudó a conocernos un poco más. Durante la acampada encontramos un hueco para hacer el calendario del trimestre y a introducir próximos proyectos. Ya nos tocaba marcharnos, pero con el sentimiento de haber empezado bien la ronda, de haber aprovechado el finde y de salir cargados de ideas y ganas para aportar al clan este año.

Nos despedimos de los compas hasta la semana que viene y de Marc, quien ya sabe que nos tiene como su segunda casa siempre que quiera. Las fotos las puedes ver dando clic aquí.-

La semana que viene visitaremos la World Press Photo, y la reu corre a cargo de Bea y Javi. Estamos seguros que será una jornada genial.














Héctor Jiménez Román
Rover del Clan Kilimanjaro