RECUPERAMOS LA TRADICIÓN: COMPETICION DE CHRISTMAS POR UNIDADES

¡¡¡¡¡¡¡Hola grupo!!!!!!

El campa de invierno ya está muy cerca y desde el clan tenemos una iniciativa sobre la competición de christmas que organiza el grupo todos los años. 

Últimamente las unidades han dejado en segundo plano esta tradición tan chula que tenemos, así que este año a las rovers se nos ha ocurrido hacer un pequeño concurso para motivar al grupo a que participen.

Para la unidad que más christmas traiga al campa (en proporción a las personas que vayan) va a haber una gran recompensa.

Además, también habrá un premio para la unidad que sea más fiel al tema del campamento, que es DIBUJOS ANIMADOS.

Esperemos que esto os motive para curraros el christmas de este año y recuperar la tradición, tenemos muchas ganas de ver vuestros diseños. (Este concurso también es para el KRAAL)


Muchas gracias y nos vemos en el campa!!💪💚💙💛💜❤👏






Rovers del Clan Kilimanjaro 



CAMPAMENTO DE VERANO ORALLO 2024

El clan kilimanjaro se ha ido de campamento a Orallo (que no Caleao), un pueblo encantador de León. Este año era el primer pre de casi todas las rovers, y aunque no sabíamos a lo que íbamos, se puede decir que salió todo genial.

El día antes de que llegara el resto del grupo el kraal nos pidió un favor enorme: ir a recoger a los chavales a Madrid ya que “venía inspección” y tenían que quedarse allí, pero al llegar al albergue nos llevamos la sorpresa de que… NOS ÍBAMOS DE MISIONES!!! Fue un viaje increíble, tanto que se merece su propio post del cual se encargará Anna😁. 

Después del viaje de vuelta mas largo de la historia, llegamos de nuevo al campa donde nos recibió todo el grupo llenos de preguntas sobre las misiones tan especiales, un momento que nos encantó y apreciamos un montón ❤️.

Aprovechamos el día para reinstalarnos, ponernos al día y, por fin, ducharnos. 

El resto de la semana nos pusimos a tope con todas las actividades que teníamos preparadas, como el intensivo de maquillaje de Carmela y Daniela, las mechas rojas que nos hicimos todas en el pelo, o el juego nocturno en que los habitantes de Orallo todavía se acordarán de nuestras gafas de neón. Además, no nos podemos olvidar de esa noche en el refugio que fue tan especial para todas. 

Entre todo esto, nuestros scouters nos mandaron a falsas misiones, donde alguna puede o puede que no soltara alguna lágrima en el camino en furgo. En realidad no estuvieron nada mal, ya que nos llevaron a un bar y Carlos nos enseñó el juego del perro y el gato, el mejor juego del mundo. 

Se iba acercando el fin del campa (😞) pero también algo súper emocionante: el juego de grupo🥳! Por la mañana la parcela apareció toda vendida, pero por suerte las fichas del monopoly tuvieron la ayuda de unos equipos geniales que consiguieron recuperar las tarjetas de las calles del tablero y averiguar que el culpable era el señor bota, que en realidad estaba muy arrepentido de lo que había hecho.

Despedimos la última noche del campa con un velada que tuvo de todo, pero estamos seguras de que el “amor de campamentoooo” se quedó grabado en las cabezas de todxs. 

Hemos aprendido muchísimas cosas en este campa, como por ejemplo que puede haber nueces hasta en el agua, que para remar una canoa hacen falta cuerdas muy largas, y que igual los consejos de progresiones son sobretodo para llorar, pero lo que es seguro es que Orallo se ha quedado con un cachito de nosotras. 

Aunque al año que viene algunas remen su canoa en aguas diferentes, el kilimanjaro es un clan que nunca podremos olvidar.



Fotos del Campa: 

EL KILIMANJARO DE MISIONES

 Tras un pre de mucho curro, las rovers bajamos a Madrid con la intención de ayudar al grupo, acompañando a todos los niños al campamento. Para nuestra sorpresa, aparecieron nuestros monitores, nos dijeron que nos íbamos de misiones!! 

Entramos en pánico y tras 20 minutos, que se pasaron volando, terminamos los macutos. Empezamos nuestras esperadas misiones bajando desde el albergue sin tener idea alguna de qué íbamos a hacer al día siguiente. 

Al día siguiente fuimos al aeropuerto. No sabíamos el destino, y pronto nos enteramos de que nos íbamos a…Milán!! Estábamos todas muy emocionadas y nerviosas. Tras aterrizar conseguimos llegar a la casa en la que íbamos a dormir. Visitamos la catedral de Duomo, nos peleamos con el transporte público, estuvimos también en la Galería Vittorio Emanuele II, y tras una cena muy agradable nos tomamos un helado. 

Por la mañana partimos hacia Bergamo, una ciudad preciosa que aprovechamos un montón. Visitamos todo el casco antiguo, tomamos unas pizzas deliciosas y también un helado. Después volvimos porque había que descansar para el último día en Milán. 


Nos levantamos y fuimos al Lago di Como. No pudimos bañarnos pero disfrutamos la mañana. El trayecto de vuelta fue interesante, nos equivocamos de sentido, pero conseguimos volver a Milán y nos fuimos a cenar con los monitores. 


Al volver a la casa, las rovers recibimos la carta del día siguiente, y no nos lo podíamos creer… nos íbamos a Zermatt, Suiza. Pueblo donde se encuentra el Matterhorn.


No podíamos contener la emoción, íbamos a ver aquella montaña de 4478 metros que tanto significa para el grupo. Partimos muy pronto y tras varios trenes y buses, llegamos a Zermatt. Nos alojamos en un camping y pasamos el día visitando el pueblo, y haciéndonos unas fotos preciosas con la montaña de fondo. 


A la mañana siguiente nos fuimos de ruta, una ruta en la que alguna lo pasó un poco mal, pero que merecía la pena por las vistas. No dejamos de ver al Matterhorn en casi ningún momento, además de que tuvimos la suerte de que no hubiese casi nubes a su alrededor. Visitamos 5 lagos durante la ruta y en alguno nos bañamos.


En nuestro último día en Suiza, hicimos otra ruta, pero más corta que la del día anterior, vimos también algún que otro lago y regresamos antes de comer. Por la tarde hicimos un trivial que habían preparado los scouters, cenamos y nos acostamos.


A las 5:40 de la mañana, empezó una tormenta que no nos esperábamos. Tuvimos que recoger todo lo más rápido posible, y tras el susto y el madrugón, partimos de vuelta al campamento. Cogimos un montón de buses y trenes, el avión, el metro y otro bus, pero no podíamos dejar de sonreír y de una cosa estábamos seguras: estás misiones no las olvidaremos jamás. ❤️🖤


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Anna Blanco
Rover de el Clan Kilimanjaro