¿ES LA TECNOLOGÍA UN MECANISMO EVOLUTIVO?


 A lo largo de la historia el ser humano se ha dedicado a estudiar e investigar técnicas que nos faciliten la vida. Actualmente hemos llegado a unos niveles de desarrollo tecnológico que anteriormente eran inimaginables, pero ¿hasta qué punto este gran avance es beneficioso?, ¿realmente supone una evolución del ser humano y del medio que le rodea?

He de reconocer que tengo una visión muy pesimista de la tecnología y que considero que aunque anteriormente ha sido muy beneficiosa para vivir más cómodamente,  hemos llegado a unos niveles de desarrollo tecnológico que suponen no solo una destrucción cada vez mayor del planeta, sino también la destrucción de las relaciones sociales como antes las entendíamos y de las cualidades propias del ser humano. Además este excesivo uso de la tecnología acrecienta el desequilibrio entre las sociedades desarrolladas y las subdesarrolladas o en vías de desarrollo. Por lo tanto, si consideramos que la evolución es algo positivo, la tecnología utilizada de este modo no  la favorece.

Hoy en día, la tecnología está diseñada de manera que deba ser continuamente actualizada para su correcto funcionamiento. Por ejemplo, las aplicaciones de los teléfonos móviles necesitan unos sistemas operativos cada vez más avanzados y si no, dejan de funcionar. Recientemente apareció una noticia de que Whatsapp dejaría de funcionar para algunos sistemas antiguos. Esto se explica desde una visión puramente económica, que se aleja de facilitar la vida a las personas para buscar el beneficio económico de algunas empresas. No es casualidad que los electrodomésticos, los móviles, las televisiones o las bombillas tengan cada vez una vida menor, a este hecho se le denomina “OBSOLESCENCIA PROGRAMADA” y consiste en acortar el funcionamiento de estos aparatos tecnológicos para que el usuario deba comprar nuevos frecuentemente, y de este modo, no disminuya la producción de estos. Esta elevada producción, acompañada de un consumo excesivo, puede parecer el resultado de la evolución del ser humano (que ahora es capaz de poseer todo lo que se le antoje y más), pero en realidad significa la sobreexplotación del planeta deteriorándolo y acabando con sus recursos. Creo que si desarrollásemos una tecnología sostenible, que respete el medio ambiente y sea ética, ganaríamos todos mucho, y en este caso, sí podría considerarse un mecanismo evolutivo.


Otro problema que causa este mal uso de la tecnología, volviendo al tema antes mencionado, es el desequilibrio entre las sociedades de occidente (desarrolladas) y las subdesarrolladas. Además de crearse una “brecha digital” cada vez mayor entre estas dos sociedades, es decir, la tecnología de las desarrolladas cada vez esta a mayor distancia de las subdesarrolladas, el desarrollo de nuestras sociedades va en detrimento de las menos desarrolladas.
Para dar mayor claridad voy a poner un ejemplo: hace poco vi un documental de Salvados que trataba sobre el coltán (material con el que se fabrican numerosos aparatos tecnológicos) y su obtención. El coltán se obtiene a precios muy reducidos de comunidades muy pobres como el Congo, pero su obtención provoca graves problemas sociales en estos lugares (violaciones, explotación infantil, numerosos accidentes laborales, etc.) y además genera un gran problema estructural: la extracción de coltán se ha convertido en la única actividad económica de esta comunidad imposibilitando el desarrollo de otras, lo que dificulta el progreso de esta sociedad y perpetúa su condición de subdesarrollo.
Ahora bien, puede parecernos que nuestras sociedades, las desarrolladas, no tienen nada que ver con este problema. Pero claro, la extracción del coltán no es para el uso de las personas que habitan en las localidades de donde proviene, es para nuestro uso. Entonces, ¿por qué no obtenemos este material de nuestras zonas? O bien porque no lo tenemos, o bien porque es más caro.
Por tanto, el aumento de la producción de nuestra tecnología imposibilita la evolución de otras sociedades menos desarrolladas.


Actualmente, podemos considerarnos esclavos de la tecnología. ¿Quién no pasa horas mirando una pantalla a lo largo del día? Ya sea del teléfono móvil, de la televisión o de el ordenador, parece que no podemos despegar nuestra vista de las pantallas. Un capítulo de Black Mirror “15 millones de méritos” hace una crítica a esta situación, en la que toda la población está constantemente mirando una pantalla de televisión y por más que quiera no puede dejar de hacerlo, no hay alternativa posible, pues viven en una dictadura tecnológica.
¿Vamos a llegar hasta el punto de convertirnos en una sociedad virtual como en este capítulo? ¿o ya hemos llegado? Podemos apreciar en cierto modo que vivimos en una dictadura tecnológica, nos obligan a ver anuncios incluso adaptados a nuestros gustos bajo un previo estudio de nuestras preferencias. Este es el caso de las famosas “cookies” que siempre aparecen cada vez que buscamos algo en internet.
 Y qué decir del excesivo control que se ejerce sobre nosotros mediante cámaras por todas partes que no dejan de grabar y examinar todo lo que hacemos.
¿Qué pasaría si un día cayese internet? No podríamos seguir adelante, o al menos no como lo hacemos ahora. Entonces, si nos hemos vuelto esclavos de la tecnología ¿realmente ha evolucionado la sociedad?

Cada vez se tiene antes el acceso a aparatos electrónicos. Ahora los niños pequeños ya manejen tablets para jugar o ver dibujos animados. Esto supone varios problemas:
Por un lado, aísla al niño que aparece hipnotizado por la pantalla olvidándose de todo lo que le rodea. Antes los niños salían a jugar al parque y se relacionaban con otros, ahora prefieren quedarse en casa jugando con su “aparatito”. Han cambiado nuestras relaciones sociales, nos hemos distanciado de las personas que nos rodean por el mal uso que hacemos de la tecnología.


Por otro lado, el hecho de acceder tan pronto a la tecnología y usarla continuamente nos crea una gran dependencia, mismamente hace poco en una visita al Congreso de los Diputados pude observar como ni siquiera nuestros representantes son capaces de permanecer escuchando unos minutos sin distraerse con sus móviles u ordenadores.

Por último, los medios informáticos producen una gran cantidad de estímulos por segundo que entretienen de una manera muy fácil a los niños, no se requiere ningún tipo de esfuerzo mental. Sin embargo, esto provoca que otras cosas les resulten mucho más aburridas, ya que hay que desarrollar la creatividad para que resulten entretenidas y esto supone un esfuerzo mental mucho mayor. Por supuesto que esto también puede extrapolarse al resto de la sociedad influenciada por los medios informáticos, de manera que actividades que antes eran muy habituales como la lectura, atender en clase o saber escuchar, han sido sustituidas por actividades que requieran un menor esfuerzo y creatividad.
Con esto se están reduciendo algunas de las cualidades del ser humano que lo diferencian de seres no racionales, como diría Aristóteles (la sociabilidad natural, la capacidad de pensar y de comunicarse, la memoria y la imaginación o creatividad).

En conclusión, ¿hasta qué punto podemos considerar la tecnología como un mecanismo evolutivo si reduce las cualidades humanas, si nos hace esclavos de ella, si acrecienta la desigualdad entre sociedades y si deteriora el planeta?







Patricia Alía Martínez
Rover del Clan Kilimanjaro

COMISIÓN DE SOCIABILIDAD 

3 comentarios:

Beatriz Melchor dijo...

Enhorabuena Patri. Me ha encantado tu reflexión 😊. Espero que sirva para que manejemos con mejor criterio las tecnologías.

Luis de la Puente dijo...

Compartirlo, difundirlo, es importante que las generaciones que vienen entiendan todo esto. Transmitírselo a los niños y niñas de unidades pequeñas, hacer talleres explicando los riesgos, porque mucho me temo, que pueda ser tarde ya... ya vivimos en sociedad virtual.

Pedro Lemus dijo...

La brecha digital es uno de los factores que más afectan a nuestros pueblos en vías de desarrollo aunque existen esfuerzos que están trabajando por que se haga mucho menor. Gracias por sumarte a ese esfuerzo Patri. Un saludo.-