Una de vaqueros...


"cada persona con discapacidad intelectual o del desarrollo es singular, única, plena en dignidad y humanidad, portadora de capacidades y no sólo de limitaciones, capaz de contribuir a los demás y a su entorno y no sólo receptora de los apoyos de los demás, sensible a las circunstancias de la vida, como cualquier otra persona, sensible al amor, al duelo, a la pena, a la nostalgia, a la esperanza y el optimismo"
Javier Tamarit

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